En Primero Básico, cada experiencia es una oportunidad para descubrir el mundo de la lectura y la escritura de manera significativa. En esta actividad, nuestros estudiantes dieron sus primeros pasos en la escritura a través del juego sensorial con harina.
Utilizando sus dedos, los niños exploraron libremente trazos, líneas y formas, comenzando a familiarizarse con el movimiento necesario para escribir. Este tipo de experiencias permite que el aprendizaje sea cercano, entretenido y sin presión, favoreciendo la confianza y la creatividad.
La harina se convierte así en una herramienta simple pero poderosa, que estimula la motricidad fina, la coordinación y la expresión, sentando las bases para el desarrollo de la escritura de manera natural y lúdica.
Aprender jugando no solo facilita el proceso, sino que también despierta la curiosidad y el entusiasmo por seguir descubriendo.